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Guía para vivir libre de plástico


Por Claudia Arias

Hace unos días escuchamos a un destacado emprendedor chileno que se dedica a reutilizar plásticos para realizar pellets con ellos y crear nuevos productos, decir que en realidad el plástico no era un problema, sino que era un invento increíble. Es un material resistente, liviano y que perdura en el tiempo que, entre otras cosas, nos ha permitido crear por ejemplo los aviones. Tal como él destacaba, en realidad el gran problema no es el plástico, sino cómo nosotros nos estamos relacionando con él y el uso que le estamos dando.

¿Les hace sentido? La verdad es que a nosotras sí… el gran problema del plástico hoy en día es que está siendo utilizado para abaratar costos en artículos de un solo uso generando grandes cantidades de desechos. Y si a esto le sumamos que aún existen muy bajas tasas de reciclaje –y aún menos de reutilización– en el mundo y que muchos de estos plásticos terminan en vertederos o peor aún, en el océano u otros ambientes naturales… bueno tenemos un problema.

La buena noticia es que cada vez hay más personas generando consciencia sobre este problema así que es muy probable que ya estés al tanto de las consecuencias que los plásticos están trayendo por ejemplo a los animales marinos: datos como que el 90% de las aves marinas en el mundo han ingerido plástico, o que para 2050 se estima que habrá más plástico que peces en el mar, están resonando en más y más personas. Pero… ¿sabes que además de su impacto en el medio ambiente el plástico también puede traer consecuencias para nuestra salud?

Al ingerir productos envasados en plástico, algunas propiedades de éstos pueden ser traspasados a la comida y por ende entrar a nuestro cuerpo. Bien conocido es el caso de la presencia del BPA en algunos plásticos, que sirve para hacerlos más duraderos. El BPA funciona como disruptor hormonal, y al igual que los ftalatos –otro compuesto químico presente en varios plásticos– ha sido asociado a padecimientos de salud como deformidades en los órganos sexuales femeninos y masculinos; pubertad prematura en mujeres; menor calidad de la esperma en hombres y aumento de la probabilidad de padecer cáncer a la próstata o a las mamas, infertilidad, obesidad, afecciones al corazón, abortos instantáneos, entre otros.

Podríamos seguir enumerando varias razones por las que deberíamos dejar de usar plástico, pero mejor queremos invitarlos a ser parte de la solución. En julio empezará el desafío #plasticfreejuly en el que varias personas alrededor del mundo vivirán al menos un mes completo libre de plástico, y esperamos que ustedes se animen a sumarse también a esta iniciativa.

Así que aquí queremos dejarles algunos consejos para facilitarles esta tarea:


#1 Lleva tu kit sustentable a todos lados

Una buena forma de evitar el uso de envases  o productos plásticos de un solo uso, es tener siempre a mano tus propias alternativas reutilizables, de esa forma es más fácil rechazar los desechables. Lleva siempre tu propia botella de acero inoxidable con agua, un envase para el café o té y cubiertos, por ejemplo, en la mochila o cartera.

#2 Tus propios productos hechos en casa

Si aún no te has animado a hacer tus propios productos en casa, esta puede ser la oportunidad perfecta. Además de evitar estar en contacto o ingerir compuestos químicos tóxicos para tu salud, también evitarás envases plásticos. En nuestra sección de Recetas, puedes encontrar cómo hacer tu propio desodorante, un exfoliante natural o artículos de limpieza para el hogar.


#3 Almuerzo y snacks saludables desde la casa

Hoy en día casi todo viene en envases con plástico, barritas de cereal, galletas, frutos secos… Así que probablemente si te da hambre durante el día va a ser bastante difícil encontrar snacks libres de plástico.

Por eso lo mejor es que durante este mes evites los alimentos envasados y lleves tus propios snack desde la casa frutas, verduras, galletas hechas en casa o frutos secos que hayas comprado a granel pueden ser una buena opción. Lo mismo con el almuerzo. Intenta llevar tu comida desde la casa o, si vas a comer afuera, elige locales en los que no venga en recipientes plásticos sino de cerámica para comer ahí. Además de reducir tus desechos ¡comerás más sano!



#4 Sin bombilla por favor 

La próxima vez que vayas a un pub o restaurant pide tus tragos y bebidas sin bombilla. Ya que mientras nosotros sólo las usamos unos 10 a 20 minutos, éstas tardan más de 200 años en desintegrarse en pequeñas partículas que terminan contaminando el medio ambiente. Según la organización Ocean Conservancy las bombillas están dentro de los 10 mayores contaminantes encontrados en nuestros océanos.



#5 Cambia tu cepillo de dientes  

Hoy en día cada vez existen más alternativas en el mercado de cepillos de bambú que puedes usar para reemplazar los de plástico. La gran mayoría de los cepillos de dientes está hecho de plástico que no se recicla ni es biodegradable, así que sencillamente terminan en vertederos o contaminando el entorno… y piensa que en el mundo se estima que se usan 3 mil 500 millones de cepillos de dientes al año. La opción de bambú está hecha de un material natural y biodegradable que además tiene un rápido crecimiento y gran capacidad de renovarse en su medio natural.

#6 Compra sustentable  

La próxima vez que vayas al supermercado o a la feria, lleva tus propias bolsas de género reutilizables. De esa forma evitar llevas decenas de bolsas plásticas a la casa. Si te animas, también puedes hacer tus propias bolsas con retazos de tela que tengas para hacerlas de todo tipo de tamaños que necesites para pesar las frutas y verduras. Es importante dejar de comprar cosas que vengan con envoltorios plásticos. Puedes ver más consejos para comprar sustentable en este artículo.

#7 Haz lo mejor que puedas

Llevar una vida libre de plásticos puede ser muy abrumante en un principio, ya que una vez que estés más consciente de tu propio contacto con este material en el día a día, te empezarás a dar cuenta que… ¡todo tiene plástico! Así que sólo podemos decirte: haz tu mejor esfuerzo y no te deprimas si un día no lo pudiste cumplir. Sólo sigue con el desafío y ojalá puedas continuar con varias de estas acciones de aquí en adelante.

¡Invita a un amigo/a a seguir el desafío!

Mientras más personas estén conscientes de su propia huella ambiental y el impacto que tiene el uso de estos productos plásticos desechables ¡mejor! Además se podrán ayudar mutuamente a llevar una vida libre de residuos plásticos.